1. División de Dios; Dios jamás estuvo separado de nadie en ningún instante. Dios desarrolló todo, no de otra sustancia sino del yo. No había y no hay otra sustancia más que Dios en mil millones de formas y formas diferentes. Dios es de esta forma, como el mar para los peces. No necesitas un salvador, no necesitas una ceremonia y no necesitas una iglesia para hallar la formación con esta fuente. Dios vive a los ojos de tu hijo, y a los ojos del prójimo desprecias. La exclusiva forma de división es la ilusión construída cuando juzgas a otro con condenación, que te divide de la fuente. Remover la condenación, y de esta forma remover la división. 2. Vivir una vida; Todo en la naturaleza tiene un patrón de repetición, desde los planetas que giran cerca del sol, hasta las estaciones de la tierra. Inclusive cuando existimos aquí en nuestros cuerpos se nos ha enseñado a creer que es realmente difícil haberlo hecho antes o llevarlo a cabo otra vez. Inclusive como el sentido habitual, la exclusiva utilidad que todos hemos heredado de nuestra fuente nos grita que esto no tiene lógica. Vivir una vida entera no es una parte mínima del tiempo que se necesita para presenciar esta tierra y todo el contraste implicado. Desde vivir en la riqueza hasta la pobreza, pasando por expresar el cariño y vivir en la íra, hay tantas vivencias que vivir que una vida no es lógica ni verdadera. Desde luego, cada individuo siente alguna vivencia con varias cosas contrastantes en este planeta, muchas de las cuales jamás fueron experimentadas de manera directa. Este sentimiento de inteligencia es, desde luego, la memoria del alma de la vivencia vivida antes en la tierra. Esto enseña nuestras personalidades y opciones únicas con las que nacemos. A todos nos enseñaron que el criterio de vivir una vida entera para llevar a cabo valer el poder de las iglesias y establecimientos que necesitaban que creyéramos que poseían el control de nuestras almas. Pero los profesores espirituales que caminaron por esta tierra jamás siguieron ninguna religión u hombre, sino que siguieron el sendero hacia la fuente desde dentro de sus propias almas. De hecho, varios de ellos sugirieron que volverían otra vez… 3. En oposición al día del Juicio Final, esta sola noción recomienda esa iniciativa errónea de vidas singulares. Además recomienda un Dios o fuente que tiene las inclinaciones de la raza humana que evalúa todo, desde el estilo de vida de los vecinos hasta la manera en que cada uno debe vivir el otro. Montar uno en un pedestal de Juicio es una condición muy humana que la raza humana puso sobre su iniciativa de Dios. De hecho, sería muy impío evaluar a uno luego de una corto vida, cuando Dios sabe que otra u otras vidas le darían a esa alma la vivencia de elevarse por arriba de su capacidad. Dios, todo lo que es, incluyéndonos a ti y a mí, nos daría el tiempo primordial para estudiar a vivir en armonía con nosotros. Ser, ser Dios. Debido a que la vida es eterna, y Dios es eterno, entonces aceptar que las piezas de su yo – nosotros, Dios o la fuente nos daría el tiempo primordial para entrenarnos en la formación con el yo. Que Dios nos juzgue siempre y nos arroje a un infierno mitológico ardiente, sería mandarse al mismo lugar. Lo que la fuente de todo lo que se hace, es ofrecernos la posibilidad de presenciar de nuevo la tierra, nacida en un nuevo grupo de situaciones que nos cubren con las novedosas vivencias de estudio que requerimos para crecer en la formación con nosotros. Otra vez, yo mismo siendo Dios. 4. Intentando encontrar tu verdad en la iglesia o religión; Por medio de la ilusión construída por ti mismo, las iglesias, establecimientos y religiones han enseñado con la noción defectuosa de división de Dios que la exclusiva forma de entrar a esta guía espiritual es por medio de una cadena directa de mando, siendo un papa, un pastor, un rabi u otro jefe de una organización oficial, interesantemente de las mismas organizaciones que hicieron la ilusión de división. Creando armonía en la tierra, viviendo en formación con la fuente es llevado a cabo por cada individuo reconociendo que el sendero a Dios se hace con cada pensamiento en busca de armonía con todo lo demás que hay. Al hallar causas para separarse de los otros, sencillamente está ignorando un sector de la vida, de G

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