Se estima que las banderas de oración se originaron con el Buda Shakyamuni, que poseía oraciones escritas en banderas que fueron llevadas a la guerra para asegurar a los guerreros. La clásico religión Bon del Tíbet, que se encontraba en vigor antes del budismo, además utilizaba banderas de oración en las que se colocaban indispensables símbolos en banderas para su custodia. Se estima que después incorporaron oraciones budistas a sus banderas cuando la religión se transformó en la predominante de su cultura. Cuando las banderas de oración ondean, se estima que llevan las características de fuerza, inteligencia y compasión, que son transmitidas en el viento para beneficiar a todos los seres. La escritura en las banderas representa una diversidad de oraciones, introduciendo las de riqueza, paz, inteligencia y salud. Las banderas de oración además exhiben mantras, como el Om Mani Padme Hum, que es la bendición de Chenrezig, la encarnación de la compasión. Dicen que esta bendición tiene dentro todas las enseñanzas del Buda. Los colores de las banderas tibetanas simbolizan todos los cinco elementos. El azul simboliza el éter, o el elemento viento. El blanco simboliza el elemento aire. El rojo representa el elemento fuego. El verde es para el elemento agua y el amarillo simboliza la tierra. Los colores además representan las cinco direcciones, norte, sur, este-oeste y centro. Además simbolizan los cinco saberes asociados con el budismo: compasión, armonía, inteligencia de la visión, amabilidad y inteligencia especial. Los colores son siempre en un cierto orden, comenzando por el azul y después el blanco, rojo, verde y amarillo. Las banderas de oración tienen dentro símbolos sagrados que siempre tienen que ser cuidados y respetados según la tradición budista tibetana. Siempre tienen que colocarse en un espacio prominente, asi sea dentro o fuera. Jamás tienen que desecharse o colocarse en el suelo. Si por el momento no se les quiere, tienen que ser quemados. No se preocupen si sus banderas de oración se desvanecen, puesto que esto es una sección natural de repartir su beneficencia al planeta cuando el viento transporta las oraciones a todos los seres. Los tibetanos siempre los dejan colgados, por muy rotos y descoloridos que estén, pero colocarán un nuevo grupo de banderas sobre ellos o con ellos para acompañarles. El colgar las banderas de oración debe ser una festividad particular y debe ser acompañado con sus propias oraciones por la salud, seguridad, inteligencia, sanación y compasión, no sólo para usted mismo, sus amigos y su familia, sino para todos los seres por medio del universo. Biografía del autor: banderas de oración y budismo tibetano son temas de interés para Sylvia Smelcer, que dirige websites budistas de comercio electrónico.

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