No creo en Dios porque necesito algo, por ejemplo algún tipo de bien material un reconocimiento en mi trabajo, o éxito en algún emprendimiento. Creo en Dios porque lo llevo bien adentro, porque todos los días habló con el, porque al irme a dormir de acuerdo y le hablo, porque cuando me levanto incluso antes de lavarme los dientes me pongo en contacto con el punto

La esperanza no se pierde nunca porque es lo que nos ayuda a seguir adelante. Qué haríamos si no tenemos esperanza. Y la esperanza solamente tiene razón de ser cuando miramos hacia arriba y lo vemos a él, tan gigante como siempre, superlativo e infinito. Cuidándonos hacia arriba como solamente él puede cuidarnos.

Nosotros no tenemos ni la menor idea de cómo cuidarnos y de cómo establecernos en un mundo en el cual la sociedad nos invita a cometer atrocidades, a ser injustos y malos entre nosotros. Es el el que no había y nos rige para que podamos tomarle la mano del lado, para que podamos darle un beso a nuestros enemigos, tomar los con cariño y decirles que nos perdonen y que nosotros los perdonamos. Es en la esperanza que tiene que haber en el mundo, que todos podamos ser parte de un colectivo regido por Dios en el cual no haya enfrentamiento ni maldades. Estas oraciones nos invitan a ser mejores, a llamar a Jesús y agradecerle por su amor incondicional. Por todas sus bendiciones, y pedirle perdón por ignorarlo tantas veces en las cuales tenemos cosas que creemos que son más importantes que hacer y lo dejamos de lado.