Las cuentas de oración tibetanas, o malas, son cuerdas de cuentas que fueron utilizadas por los budistas a lo largo de cientos de años para contribuir a contar las oraciones, que son conocidas como mantras. Los malas budistas acostumbran estar conformados por un círculo de 108 cuentas que se usan para llenar 100 repeticiones de un mantra. Las 8 cuentas plus se usan para hablar de algún error cometido a lo largo de las repeticiones. Lo primero que hay que hacer para estudiar a meditar con cuentas de oración es elegir una oración o un mantra. El mantra budista más habitual es el’ Om mani padme hum’, que es la oración del santo budista Chenrezig, que es la encarnación de la compasión. Al decir el mantra Om, ustedes están repitiendo los sonidos universales que constituyen las enseñanzas terminadas del Buda. Además puedes elegir otro mantra, que además puede ser solo una palabra como “Buda” o “Om”. Siéntese en una posición confortable con la espalda recta. Aunque varios meditadores se sientan en el suelo en la posición de loto o medio loto, no es requisito llevarlo a cabo. Además puede sentarse en una silla o en una cama. Si no puedes sentarte, puedes meditar acostado. La consideración primordial es ser subjetivamente práctico y con una columna vertebral recta. Sostén tus cuentas de oración en tu mano izquierda con los dedos en la primera cuenta al costado de la cuenta grande llamada cuenta de guru. Tome numerosas respiraciones profundas hasta que su respiración esté pareja y distendida.como contribuye a la concentración, puedes concordar tu respiración con el mantra que estás recitando. Entre otras cosas, inhalarías en el Om y después exhalarías. Inhala en la siguiente sílaba Ma y después exhala. Inhala en la siguiente sílaba Ni y después exhala. Repita este desarrollo para cada sílaba del mantra Om Mani Padme Hum. Para cada repetición de mantra, sostendrías una cuenta, antes de pasar a la siguiente repetición de mantra con la siguiente cuenta. Cuando llegues a la cuenta del guru, voltea la mala y empieza otra vez con la cuenta al costado de la cuenta del guru. Cuando finalizes tu meditación, siéntate en silencio en el transcurso de un instante y respira intensamente antes de volver al planeta. Sea amable consigo mismo cuando empieze a meditar por primera oportunidad. La cabeza requiere tiempo y costumbre para volverse calmada y centrada. No pasa rápidamente. Si pierdes la concentración en el mantra, sencillamente empieza otra vez con la cuenta donde perdiste la concentración. La meditación no es una competición, es un desarrollo con el que la cabeza y el corazón se enfocan lentamente y pacificamente. Biografía del autor: Japa Malas y las cuentas de oración budista son atrayentes para Sylvia Smelcer, que tiene tiendas que dan instrumentos para la meditación.

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