Cuando recibas el Sello escucharás el llamado invitario. La invitaria es donde Dios los llama a ustedes al Cielo. Cuando Él llama y ustedes son sellados, están completados para sumarse a Él eternamente. Cierto hombre -dijo Jesús- logró una enorme cena e invitó a varios. Y envió a su siervo en la hora de la cena, para decir a los invitados:’ ¡Venid! Y todos ellos han comenzado, uno por uno, a soliciar perdón:”Era una parábola que Jesús enseñó sobre un hombre en la tierra que había puesto una comida y todos sus amigos y populares eligieron que no deseaban venir a la cena. Triste, pero algo que se ve ocurrir comunmente. Pero la cena a la que Jesús verdaderamente se refirió fue la Cena de Dios. Dios hace una Cena para que vengas al Cielo. Cuando llegas a la Invitación a esta Cena significa lo último en invitaciones: ¡el celestial! Pero sólo porque esto es el Cielo y la eternidad llamándote no supone que vás a querer venir. Puedes hallar muchas causas por las que no deseas dejarlo todo e ir al Cielo. Estás ocupado con tu vida. Por muy dolorosa que sea la vida de bastante gente, por muy pesada y complicado que logre resultar, es natural que todos quieran proteger su historia. Y esta naturaleza puede lograr que la persona más devotamente religiosa rechace a la invitaria. Le puede pasar a alguno. Cuando Dios llama, piden ser “perdonados” de proceder a Dios. De volver a casa. ¡Por el cielo! ¿Qué tiene la posibilidad de ser mejor que el cielo para ellos? La mayor parte de la multitud tiene algo que elige al Cielo. La mayor parte de la multitud Cristiana tiene planeado pedir clemencia a Dios el Día del Juicio Final. Planean pedir clemencia por los errores que han cometido. Pero la mayor parte de la gente no caen en la cuenta que están pidiendo otro tipo de perdón: ser perdonados de ir al cielo. Es viable que usted haya premeditado ser perdonado para lograr ingresar al Cielo. Dios conoce al verdadero tú. La realidad es que deseas ser perdonado de ir ahí. Deseas que te perdonen por tener bastante más de esta vida. El primero le dijo:”Jesús dijo:’ He comprado un campo y necesito proceder a verlo. Te estoy pidiendo que me perdones, otro dijo:’ Me he casado con una mujer y por eso no puedo venir'”Es simple de comprender cómo un individuo puede casarse y no quiere abandonar ese espectacular matrimonio por el cielo. Es viable que no quieran dejar a su cónyuge y familia sin pareja y sin asistencia. Pero la otra explicación que Jesús utilizó como ejemplo es la que usted va a querer utilizar cuando esté sellado. Porque el Sello es un reducido jardín que Dios planta en ti. El Sello es ese campo donde dan fruto. Y eso es lo que pedirás que te perdonen. Ustedes van a querer quedarse en la tierra y no ir al Cielo porque desean ofrecer más fruto en la tierra. Y sólo se ve preciso. Luego de todo, Dios plantó ese jardín en ti. Hay varios “campos” en los que podrías trabajar. Hay muchas formas en que podrías ofrecer fruto a Dios. Pero ninguno de ellos es preferible quedarse en el cielo para estar con Dios eternamente. Por eso cuando ustedes están sellados y oyen a la invitaria, es cuando abandonan su jardín por Dios. Y ustedes tienen que estar completados para responder a la invitaria de Dios todos los días cuando reciban el Sello. Biografía del autor: Y en este momento Jason quisiera invitarte a recibir tu reporte GRATUITO ¿Estás cometiendo estos fallos como católico? en www.sealsecrets.com y “Get God’ s’ Seal of Approval’ and Get the Victory Over Evil” en www.sealofthesoul.com Jason Witt

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