Pinturas rupestres en Francia, India y otras partes de todo el mundo detallan a los humanos prehistóricos interactuando con la naturaleza. Estas pinturas de la Edad de Piedra datan de hace 2,5 millones de años en África hasta el 3300 a. C. (el comienzo de la Edad de Bronce) en el este de Asia. Detallan madera, nueces, hojas, bayas, cortezas y semillas como fuentes de nutrición, medicina, refugio, energía, diversión y hermosura, e señalan que los humanos aprendieron a usar ciertas plantas para hacer mejor su nutrición y salud. Alfarería de hace 6.000 años encontrada en Dinamarca y Alemania muestra residuos de mostaza de ajo, pescado y carne (Saul et al., 2013). Los tintes usados en las pinturas rupestres de Bhimbetka en la India son de origen vegetal y representan la vida y los tiempos de la gente por medio de milenios. La Biblia, el Corán, el Talmud y otros contenidos escritos religiosos hacen referencia extensivamente a plantas y árboles como fuentes de alimento, incienso, gusto, medicina y refugio. El siguiente versículo de la Biblia ilustra su importancia:”Los árboles que son alimentados y nutridos por el agua que fluye del santuario tienen caracteristicas nutritivas y curativas. Y junto al río en su ribera, a un lado y al otro, crecerán todos los árboles para comer. Sus hojas no se marchitarán, y sus frutos no fallarán. Llevarán todos los meses porque su agua brotará del santuario, y su fruto va a ser para comer y sus hojas para sanar “(Ezequiel 47:12). Hebreos 6:7 “Porque la tierra que bebe la lluvia que cae sobre ella, y produce vegetación servible para los que la cultivan, recibe de Dios bendición”; revela el valor que la sociedad le proporciona a la vegetación. El Libro del Jubileo 10:12-13 afirma:”Como le enseñamos a Noé todas las medicinas de sus patologías, adjuntado con sus seducciones, cómo las podía sanar con hierbas de la tierra. Y Noé escribió todas las cosas en un libro mientras le instruíamos sobre todo tipo de medicina. Sirac 38:4-5 y 7-8 afirma:”El Señor desarrolló medicinas de la tierra, y los sensatos no las despreciarán. ¿No se endulzaba el agua con un árbol para que se conociera su poder? Cuando Berodach Baladan, hijo del rey de Babilonia, paso por Ezequías, rey de Judá (c. 715-687 a. C.), entre sus posesiones más valiosas estaban las especias, el oro y la plata (2 Reyes 20:12-14). Un puñado de cardamomo valía tanto como el salario anual de un pobre hombre, y los esclavos eran adquiridos y vendidos por varias tazas de granos de pimienta. Cerca del año 1000 a. de J. C., la reina Sheba paso por al rey Salomón en Jerusalén para darle “120 medidas de oro, muchas especias y piedras hermosas” (1 Reyes 10.) La literatura talmúdica relata precisamente 70 plantas utilizadas en comida, especias y medicina. Las aceitunas, dátiles, granadas y membrillos eran frutas populares. El ajo, el comino, la flor de hinojo, la remolacha y otros se comían como vegetales y especias. El hisopo (Marjorana syriaca) se utilizó para tratar lombrices intestinales (Shab 109 b), se estima que la remolacha (Beta vulgaris) tiene numerosas caracteristicas medicinales, como el precaución de los ojos y los intestinos (Shab 133 a-f). El Corán además hace muchas referencias a plantas, hierbas y árboles. El versículo 61 de Surah Baqarah, entre otras cosas, dice:”Moisés, jamás tenemos la posibilidad de aguantar un alimento[tipo de] alimento. Por eso llama a tu Señor para que nos traiga de la tierra sus hierbas verdes y sus pepinos, su ajo, sus lentejas y sus cebollas “. Fué director de consultoría de administración de Tata Consultancy Services, una compañía de outsourcing de TI en Asia, asesor de múltiples compañias, columnista y creador del próximo libro “Holy Herbs”. Además fué integrante del Servicio Forestal de la India.

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