Hemos entrado en la Era del evangelio del Reino de Dios. Este es un tiempo en el Cuerpo de Cristo en que debemos enfocarnos en manifestar el poder del Reino de Dios para venir aquí mismo sobre la tierra (Mateo 24:14). Parte de este evangelio es comprender que el que perdura hasta el objetivo va a ser salvo. ¿Qué significa esto para las multitudes de cristianos que fueron enseñados que su salvación fue completa en el mismo instante en que aceptaron a Jesucristo como su Señor y Salvador y lo invitaron a ingresar en sus corazones? Cuando, de hecho, mientras Jesús nos dio ingreso terminado a nuestra salvación, pero a todos y todos los integrantes del Cuerpo de Cristo aún se les necesita que trabajen su propia salvación con reverencia y temblor (Filipenses 2:2). Esto nos comunica que caminar en la plenitud de tu salvación es bastante más de lo que la mayor parte de los Cristianos fueron enseñados. Parte de esta profunda omisión espiritual por la que el Cuerpo de Cristo está pagando un enorme precio, como lo revela nuestra falta de manifestar las proyectos y el poder de Jesús como ejemplo para todas la gente, hay que a esa falta de conocimiento y comprensión de los siete puntos de la Salvación. Los siete puntos de la salvación están en la palabra Sozo, que es la traducción griega de la palabra “salvo” en el idioma inglés. Cuando lo busques en la Concordancia de Strong, vas a ver siete aspectos: 1. La concordancia de Strong es la base de tu vida. Entregado 2. Protegido 3. Sanado 4. Preservado 5. Guardado 6. Hazlo bien 7. Lamentablemente, esto se pierde en la traducción de la Biblia al idioma inglés. Entonces, tienes que volver al texto griego para conseguir la comprensión completa. Sozo tiene dentro los siete puntos de la salvación. Y para caminar en la plenitud de nuestra salvación, debemos encarnar los siete puntos. La palabra “perfeccionado” de todos modos significa “terminado o lleno de edad” Esto es lo que llamaríamos maduro. Cuando eres totalmente maduro en el Señor, te vuelves terminado en Él. Jesús nos dejó la compromiso de transformarnos en el hombre perfeccionado (Mateo 5:48; Efesios 4:12 – 13) no cuando dejamos nuestros cuerpos (morimos) sino aquí en la tierra. Él dejó un sendero por el cual tenemos la posibilidad de ser libres de todo pecado y algún cosa de todo el mundo aquí mismo en la tierra. De hecho, es la exclusiva forma de llevar a cabo realmente las proyectos de Jesús y las proyectos superiores que nos encontramos llamados a llevar a cabo aquí en la tierra (Juan 14:12). Nuestra misión no es únicamente ser un hijo de Dios (esto pasa cuando aceptamos a Jesucristo como nuestro Señor y Salvador), sino ser un hijo o hijos de Dios, lo cual pasa cuando somos purificados y limpios de corazón y de espíritu (ver Juan 1:12; Romanos 8:14, Romanos 8:19; Filosofía 2:15, Efesios 4:12 – 13;1 Juan 3:2). Esto pasa cuando verdaderamente suponemos. De acuerdo con la Escritura, por fin nos encontramos en un espacio de creencia en nuestro caminar con el Señor cuando “estas advertencias y prodigios siguen a los que creen; en mi nombre echarán fuera demonios, hablarán con novedosas lenguas, tomarán serpientes, y si beben algo mortal, no les va a hacer daño; van a poner sus manos sobre los enfermos, y se curarán (Marcos 16:17-18). Además, la Palabra dice que “El que cree en mí, las proyectos que yo hago, él además las hará; y las proyectos más importantes que éstas, porque yo voy a mi Padre” Lo que la Escritura dice que es la creencia y lo que nosotros percibimos que es la creencia son dos cosas distintas. De acuerdo con la palabra, no es hasta que tengamos la revelación de Jesús como Señor y creamos en tu corazón que Dios lo levantó de entre los muertos, vas a ser salvo (Romanos 10:8). No dice que seamos salvos. Esta se encuentra dentro de las escrituras más malentendidas. Cuando usted cuenta con la revelación de esta escritura, verdaderamente ilumina que caminar en la plenitud de nuestra salvación viene luego de que suponemos. Suponiendo nos catapulta a la plena revelación de quiénes son Jesús, el Padre y el Espíritu Santo y entonces caminamos en el poder, dominio y autoridad plenos que sigue en Jesús. Sí, se realizó en el instante en que Jesucristo murió en la cruz por ti y por mí. La búsqueda entonces alcanza a ser realmente – y lo digo seriamente – creer y desplazarse en Su poder sobre

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