Nos encontramos en este momento procediendo al clímax de esta serie de artículos sobre el poder de Dios en nosotros.como vimos en partes anteriores, el poder viene de Dios, por medio del Espíritu Santo, luego que nos arrepentimos de nuestros errores y nos llega la salvación de Jesucristo. Tener el poder de Dios no es para uso o provecho personal, sino para la buena intención del Reino de Dios. Luego de regresar de su misión, los apóstoles que Jesús envió para ministrar estaban contentos con el poder que obraba por medio de ellos. Jesús, que conoce el corazón de los hombres, les avisó no obstante. (Lucas 10:20) No obstante, no les regocijéis en esto, que los espíritus están sujetos a nosotros, mas regocijaos de que nuestros nombres estén escritos en los cielos”. En otras expresiones, el poder que fluye por medio de nosotros para someter el mal jamás debe ser la fuente de nuestro gozo, sino visto que Jesús nos salvó de la desaparición eterna. El poder del Espíritu Santo se canaliza por medio de los distintos dones que obran por medio de nosotros, pero sólo por la salvación de Jesucristo. 1 Corintios 12:4-11 WEB (4) No obstante, existen varios tipos de dones, pero el mismo Espíritu. (5) Existen varios tipos de servicio, y el mismo Señor. (6) Existen varios tipos de proyectos, pero el mismo Dios, que obra todas las cosas en todas. (7) Pero a cada uno se le otorga la manifestación del Espíritu para beneficio de todos. (8) Porque a uno se le otorga por medio del Espíritu la palabra de inteligencia, y a otro la palabra del conocimiento, según el mismo Espíritu; (9) a otra fe, según el mismo Espíritu; y a otros dones de sanación, según el mismo Espíritu; (10) y a otra obra de milagros; y a otra profecía; y a otro discernimiento de espíritus; a otro tipo de lenguas; y a otro la interpretación de lenguas. (11) Pero el exclusivo y el mismo Espíritu obra todos ellos, distribuyéndolos a cada uno por separado según su deseo. El punto es que los dones son precisamente eso: Dones de Dios por medio del Espíritu Santo. Entonces, no tenemos la posibilidad de adquirir, vender o ganarlas. Tampoco un individuo debe presumir de tener más poder que la otra. Romanos 12:3-9 WEB Porque yo digo, por la felicidad que me fue dada, a todo hombre que forma parte de nosotros, que no piense en sí mismo bastante más de lo que debería pensar; sino que piense razonablemente, como Dios ha prorrateado a cada individuo una medida de fe. (4) Porque de esta forma como poseemos varios integrantes en un cuerpo, y todos los integrantes no tienen la misma funcionalidad, (5) de esta forma nosotros, que somos varios, somos un cuerpo en Cristo, e individualmente integrantes unos de otros. (6) Profetizando de acuerdo con la felicidad que se nos dió, si es profecía, profetizamos de acuerdo con la proporción de nuestra fe; (7) o el servicio, démonos a nosotros al servicio; o el que enseña, a su enseñanza; (8) o el que exhorta, a su exhortación: el que otorga, que lo lleve a cabo con liberalidad; el que gobierna, con diligencia; el que muestra misericordia, con alegría. (9) Que el cariño sea sin hipocresía. Aborreced lo que es malo. Aférrate a eso que es bueno. El ojo no puede evaluar el escuchado o el pie, puesto que todo el cuerpo sufre cuando un integrante está herido. De la misma manera, debe estar en el cuerpo de Cristo. Todos los integrantes tienen que trabajar por el bien de todo el cuerpo. Jamás “poseemos” los dones del Espíritu, y tampoco tenemos la posibilidad de presumir con “nuestros” dones. De hecho, no tendríamos los dones si no fuera por la felicidad de Dios en y por medio de Jesucristo. Hechos 19:11-16 WEB Dios obró milagros destacables por las manos de Pablo, (12) para que aun los pañuelos o delantales fueran llevados de su cuerpo a los enfermos, y los espíritus malvados salieran. (13) Pero varios de los judíos itinerantes, exorcistas, se han tomado a sí mismos para denominar sobre los que poseían espíritus malvados el nombre del Señor Jesús, diciendo:”Nosotros les conjuro por Jesús, a quien Pablo predica”. (14) Había siete hijos de un tal Esceva, un supremo pontifice judío, que logró esto. (15) El espíritu maligno respondió:”Jesús, yo conozco a Jesús, y a Pablo, yo sé, pero ¿quién eres tú?” (16) El hombre en quien el espíritu malo saltó sobre ellos, y los dominó, y prevaleció contra ellos, de esta forma

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