Thomas Merton, popular monje católico correspondiente a la tradición Trapense enclaustrada (Orden de los Cistercienses de la rigurosa observancia), ha dicho cuando pretendía,”resultar tan buen budista como pudiera”. Antes de transformarse al catolicismo a la edad de veintitrés años, leyó sobre el misticismo católico. Leyó proyectos como las “Confesiones” de Agustín y “La Imitación de Cristo” de Tomás a Kempis, y otros libros que subconscientemente incrustaron en él el gusto de presenciar de manera directa a Dios por medio del desarrollo de negación. Luego de ordenarse como monje, Merton se interesó sólo por el catolicismo a lo largo de varios años y nada más, pero de a poco, mientras fue creciendo, y luego de leer autores como San Juan de la Cruz y Meister Eckhart, empezó a interesarse cada vez más por el misticismo, o una vivencia directa de Dios. Merton entonces empezó a comprender la naturaleza universal del misticismo, y que el budismo, fundamentalmente, se dirigía al misticismo con más claridad que el cristianismo en relación a cómo entenderlo, y más relevante todavía, proporcionaba un procedimiento no espiritual para llevar a cabo un cambio primordial en la vida de uno. Esto lo atrajo al Zen, y ocasionalmente fue coautor de “El Zen y las Aves del Apetito” adjuntado con D. T. Suzuki, que definió de forma exclusiva las similitudes del budismo y el cristianismo a escenarios místicos más profundos. Merton empezó a examinar la realidad espiritual universal dentro de la composición de su fe católica. Para muchos, el budismo se convirtió en una religión estructurada como algún otra religión, con creencias, ceremonias y rituales. No obstante, el budismo original, como enseñado por el Buda, era todo sobre la transformación personal, y no sobre la religión en absoluto. Esto es lo que hace al budismo primordial coincidente con otras religiones; que no hay requisitos de creencia comprometidos. Es totalmente experiencial, y trata con la vida y los inconvenientes de la vida de manera directa. Aborda la verdad de que todos experimentamos estrés y responde a todas las cuestiones que cubren este estrés. El budismo además traza un plan lógico para finalizar con este estrés para toda la vida. Por eso el budismo podría nombrarse una filosofía de cómo vivir la vida día tras día. Enseña por qué intentar ser bueno no trabaja sin abarcar el bien y el mal, y de nuestro yo primordial. Apreciamos nuestra determinación de cambiar, pero jamás trabaja del todo, puesto que estamos con nuestro mismo yo constantemente cuando las cosas se ponen difíciles. El budismo además podría nombrarse psicología porque profundiza en superficies de la cabeza a escenarios más profundos que la psicología actualizada, que sólo se encarga de las irregularidades de la área, sin llegar jamás a la raíz. El budismo además tiene la posibilidad de ser llamado religión porque enseña la vivencia luego de la desaparición, pero de una forma neutral que no implica a un Dios constructor, o la necesidad de algún adoración o creencia. Todo se hace visible al entrenar el budismo, y la costumbre budista en sí misma no es denominacional además, en relación a las convicciones no religiosas que muestra. El Buda ha dicho una vez:”No creas nada a menos que consigas demostrarlo por ti mismo”. Y un enorme científico, Einstein, ha dicho una vez:”La religión del futuro va a ser una religión cósmica. Debe trascender a un Dios personal y evadir dogmas y teologías. Contemplar tanto lo natural como lo espiritual, debe basarse en un sentido espiritual que surja de la vivencia de todas las cosas, lo natural y lo espiritual y en una unidad importante. El budismo responde a esta especificación. Si hay alguna religión que logre llevar a cabo frente a las pretenciones científicas modernas, sería el budismo”. Entonces, según Einstein y el Buda, uno no debe tener miedo que el budismo compita con sus creencias, porque no lo realiza. Gandhi ha dicho una vez algo muy sabio: que uno podría hallar las raíces más profundas de su propia religión viendo a otras religiones, y después volver a su propia fe con ojos nuevos. Biografía del autor: E. Raymond Rock de Fort Myers, Florida es cofundador y maestro primordial en el Southwest Florida Insight Center, www.SouthwestFloridaInsightCenter.com Sus veintinueve años de mí

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