Un hombre llamado Jacob una vez juró:”Si Dios me acompañará, y me guardará en este sendero que yo voy, y me va a proporcionar pan para comer, y vestidos para vestirme, para que vuelva a la vivienda de mi padre pacificamente, y Yahvé va a ser mi Dios, entonces esta piedra que yo he levantado como columna, va a ser la vivienda de Dios. De todo lo que me des, te daré el décimo”. (Génesis 28:20-22, WEB) Aquí, el voto de Jacob de todos modos aparentaba ser un trato con Dios. Él adoraría a Dios sólo en sus propios términos. Si Dios lo bendijo, entonces él adoraría a Dios en respuesta. Entonces, pretendía asegurarse de que Dios le bendijera antes de comprometerse con Dios. ¿Cuántos de nosotros somos como Jacobo, regateando con Dios? “Dios, si haces esto por mí, ¿yo lo haré por ti?” En tanto que Dios es misericordioso y tolerante con nuestras debilidades, negociar con Él es inaceptable y debemos arrepentirnos si esto es lo que hacemos. Cuando negociamos con Dios, lo nos encontramos limitando, poniéndolo en el mismo nivel reducido que nosotros, como si Dios dependiera de nosotros de alguna manera! Aun si pudiéramos sugerir el planeta a Dios, ¿qué importaría eso para Él que es el Constructor del universo? ¿Podemos ofrecerle a Dios lo que ya tiene? En nuestro mundo, operamos por el inicio de “Tú me rascas la espalda, yo te rasco la tuya”. ¡Pero qué absurdo suponer que tenemos la posibilidad de rascar la espalda de Dios! Dios trabaja por “pura felicidad”. Felicidad es Su amabilidad que nos es mostrada libremente cuando no la merecemos en absoluto y cuando no tenemos la posibilidad de corresponderla. Debemos comprender este principio: el cristianismo no tiene que ver con nosotros antes que nada. El cristianismo se habla primordialmente de Dios y de Jesús, y sólo hablamos de nosotros de forma secundaria. Dios no está obligado a servirnos. Nos encontramos obligados a servirle a Él y a Su Hijo. “Por lo tanto, asi sea que comas, o bebas, o hagas lo que hagas, hazlo todo para la gloria de Dios.” (1 Corintios 10:31) Esta debe ser la misión y el enfoque de todo verdadero católico. Entonces, debemos adorar a Dios incondicionalmente, sencillamente porque Él es quien es, no porque deseamos sus bendiciones. Debemos adorarle sin aguardar ninguna bendición o recompensa a cambio. Jamás tenemos que ser como Jacobo, que adoraría a Dios sólo si Dios lo bendijera. ¿Cuáles son sus misiones como católico? En otras expresiones, ¿cuál es su razón para ser católico? Hágase esta pregunta:”¿Amaría yo a Dios o a Jesús si no me dieran provecho, bendiciones o cosas buenas?” ¿Amarías a Dios o a Jesús incondicionalmente? Esta es la pregunta más relevante que usted tiene la posibilidad de hacerse. Su respuesta demostrará cuán leal y sacrificialmente serán a Yahvé Dios y a Jesús. La biografía del autor: La Dra. Shirley Cheng (1983) es una autora ciega y de forma física discapacitada galardonada con veintisiete premios de libros, proclamadora de las buenas novedosas de salvación de Yahvé Dios por medio de Jesucristo, maestra de la Biblia, creadora del Ministerio www.Ultra-Ability.com, graduada de summa cum laude con el Doctor en Divinidad, oradora motivadora, poetisa; y autora de nueve libros (incluyendo “Do You Love Jehovah? Shirley tuvo artritis reumatoide juvenil severa desde la niñez. Gracias a años de hospitalización, no recibió educación hasta los once años. En ese entonces, ella sólo conocía su abecedario y su inglés muy simple; también, su conocimiento del libro era inexistente. No obstante, luego de sólo unos 180 días de educación particular en la escuela principal, ella dominó el nivel de nivel y entró a una clase regular de sexto nivel en la escuela intermedia. Lamentablemente, Shirley perdió la visión a los diecisiete años. Luego de una triunfadora cirugía ocular, espera conseguir múltiples doctorados en ciencias en la Facultad de Harvard. ShirleyCheng.com ¿Tiene cuestiones sobre la Biblia? ¿Algo que no comprendes? ¿Necesita algo de guía para desarrollar una relación con Jehová? Entonces Shirley quiere ayudarte! Por favor, póngase en contacto con ella por medio de su sitio en shirleycheng.com y ella podría estar más que encantada de llevar a cabo todo lo viable para responder a sus preguntas! Jamás vaciles en llevar a cabo cuestiones, porque ninguna pregunta sobre la Biblia es siempre bastante chiquita o estúpida.

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